La pregunta que nos hacemos en silencio los papás de un adolescente...

¿Mi hijo realmente está bien? 

¿Se siente seguro, querido, suficiente... aunque ya casi no me cuente nada?

Sabemos que cada etapa tiene retos diferentes. 

Ahora cuéntanos

¿Qué situación se parece más a lo que estás viviendo en casa?

No tienes que encontrar una opción perfecta. Elige la situación que más se acerque a lo que hoy te preocupa.

Conoce los 9 RETOS

Necesito recuperar la conexión con mi hijo.

1. Siento que ya no me cuenta nada

Su mundo ahora gira alrededor de sus amigos y las redes. Cuando pregunto cómo le fue, siento que me cierra la puerta.

Se parece a tu situación:

  • Resuelve todo con sus amigos antes que conmigo.
  • Su vida social pasa más por el chat que por la mesa familiar.
  • Siento que ya no me necesita igual que antes.

 

Quiero recuperar la cercanía con mi hijo

2. Siento que ya no puedo hablar con él sin discutir

Las discusiones ya no son solo por reglas de casa, son por sus salidas, sus amigos, sus decisiones. Cada conversación se siente como un campo minado.

Se parece a tu situación:

  • Discutimos por sus salidas y sus horarios.
  • Reclama que "ya no soy niño" cada vez que le digo algo.
  • Prefiere el silencio a explicarme qué le pasa.
Quiero dejar los conflictos y empezar a conectar

3. Siento que cada día está más lejos de mí

Entre sus amigos y el celular, siento que ya no sé qué está pasando en su vida. Me preocupa que pierda el interés en la escuela o en la familia.

Se parece a tu situación:

  • Ya casi no comparte lo que le pasa.
  • Perdió el interés en la escuela o sus actividades.

  • Siento que vive en un mundo al que no tengo acceso.

Quiero aprender a acercarme y a estar presente para él

Quiero que mi hijo se sienta fuerte por dentro.

4. Lo veo ansioso y no sé cómo ayudarlo

La presión escolar, social y de las redes lo tiene rebasado. Se le nota ansioso, irritable, y no sé qué decirle para ayudarlo.

Se parece a tu situación:

  • Se ve ansioso o preocupado casi todo el tiempo.

  • Estalla por presión escolar o social.

  • Le cuesta hablar de lo que siente.

Quiero ayudarlo a regular sus emociones

5. Las redes sociales le están pegando en su autoestima 

Entre las redes sociales y las opiniones de sus amigos, siento que mi hijo perdió la confianza en sí mismo. Se compara constantemente y eso lo desgasta.

Se parece a tu situación:

  • Se compara con lo que ve en redes sociales.

  • Habla mal de sí mismo con frecuencia.

  • Le afecta mucho lo que opinan sus amigos.

Quiero reforzar la seguridad que tiene en sí mismo

6. Depende demasiado de la aprobación de sus amigos 

Siento que mi hijo necesita constantemente la aprobación de sus amigos o de lo que ve en redes para sentirse bien consigo mismo.

Se parece a tu situación:

  • Necesita la aprobación de sus amigos para sentirse bien.

  • Se deja llevar por las opiniones de redes sociales.

  • Le cuesta poner límites con tal de no quedar mal.

Quiero ayudarlo a reconocer y consolidar su propia identidad

Quiero protegerlo sin perderlo.

7. Sus amigos y las redes tienen más peso que yo

Entre el celular, las redes sociales y la presión de su grupo de amigos, siento que perdí influencia sobre las decisiones de mi hijo.

Se parece a tu situación:

  • Sus amigos influyen más en sus decisiones que yo.

  • Pasa horas en redes sociales sin que pueda regularlo.

  • Cambia de comportamiento según con quién esté.

Quiero que mi voz siga contando para él, sin imponerme

8. Me preocupa una amistad o relación que tiene

Empieza a tener relaciones más cercanas amistades, primeras parejas y me preocupa que no sepa poner límites o identificar cuándo algo no está bien.

Se parece a tu situación:

  • Tiene una amistad o relación en este momento, que me preocupa.

  • Le cuesta poner límites frente a su grupo.

  • No sé cómo hablarle de sexualidad o relaciones sanas.

Quiero cuidarlo sin distanciarlo

9. Le cuesta tomar decisiones sobre su futuro cercano

Entre elegir actividades, amistades y su camino, veo a mi hijo inseguro frente a las decisiones que empiezan a definir su rumbo.

Se parece a tu situación:

  • Evita tomar decisiones sobre su futuro cercano.

  • Le asusta fracasar frente a sus compañeros.

  • Le cuesta resolver conflictos sin mi ayuda.

Quiero ayudarlo a crecer con seguridad