La pregunta que nos hacemos en silencio los papás de un hijo de esta edad...
¿Mi hijo realmente está bien?
¿Se siente seguro, capaz, suficiente... para el mundo que está a punto de enfrentar solo?
Sabemos que cada etapa tiene retos diferentes.
Ahora cuéntanos
¿Qué situación se parece más a lo que estás viviendo en casa?
No tienes que encontrar una opción perfecta. Elige la situación que más se acerque a lo que hoy te preocupa.
Conoce los 9 RETOS
Necesito recuperar la conexión con mi hijo.
1. Siento que cada vez estamos más lejos
Está construyendo su vida fuera de casa y siento que me quedé afuera. Sus planes ya casi no me incluyen.
Se parece a tu situación:
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Ya casi no compartimos tiempo juntos.
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Sus decisiones ya no pasan por mí.
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Siento que se preparó para irse antes de que yo estuviera lista.
2. Cada conversación termina en tensión
Ahora las diferencias son sobre su independencia y sus decisiones de vida. Siento que ya no encuentro cómo hablarle sin que se sienta juzgado.
Se parece a tu situación:
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Cualquier opinión mía se siente como control.
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Las conversaciones sobre su futuro terminan en tensión.
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Prefiere resolver todo por su cuenta antes que conmigo.
3. Siento que se está alejando antes de irse
Está por terminar esta etapa y siento que se distanció justo cuando más quisiera acompañarlo. Me preocupa no saber cómo está viviendo esta transición.
Se parece a tu situación:
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Comparte cada vez menos sobre sus planes.
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Parece desmotivado frente a lo que viene.
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Siento que ya vive más “afuera” que en casa.
Quiero que mi hijo se sienta fuerte por dentro.
4. Está rebasado y no sé cómo aligerarle la carga
Entre exámenes, decisiones de futuro y presión social, lo veo emocionalmente agotado. Quiero ayudarlo, pero siento que ya no sé cómo acercarme.
Se parece a tu situación:
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Se ve agobiado por la presión de decidir su futuro.
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Se frustra con facilidad ante la incertidumbre.
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Le cuesta pedir ayuda cuando algo le pesa.
5. Duda de si es capaz de lograr lo que viene
Frente a las decisiones de esta etapa, universidad, trabajo, independencia, mi hijo duda de sus capacidades y se compara con los demás.
Se parece a tu situación:
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Duda de si podrá con lo que sigue.
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Se compara con otros que “ya saben qué hacer”.
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Le cuesta reconocer sus propios logros.
6. No termina de saber qué quiere para su vida
Frente a decisiones importantes, siento que mi hijo se deja definir por lo que otros esperan de él, en lugar de escuchar lo que realmente quiere.
Se parece a tu situación:
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Decide en función de lo que otros esperan de él.
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Le cuesta reconocer lo que realmente quiere.
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Se deja influenciar en decisiones importantes.
Quiero protegerlo sin perderlo.
7. Ya casi no puedo influir en sus decisiones
Con más libertad y menos supervisión, siento que ya no tengo forma de influir en las decisiones de mi hijo frente a su grupo de amigos o pareja.
Se parece a tu situación:
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Toma decisiones importantes sin consultarme.
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Su grupo de amigos o pareja pesa más que mi opinión.
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Siento que perdí el canal para hablar de esto con él.
8. No sé cómo guiarlo en el tema de pareja
Ante una relación de pareja más formal, más autonomía y menos supervisión, me inquieta que no sepa poner límites dentro de esa relación.
Se parece a tu situación:
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Toma decisiones sobre su relación de pareja sin consultarme.
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Temo que no distinga cuando esa relación no le hace bien.
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Siento que ya no puedo acompañarlo cuando algo pasa con su pareja.
9. Le da miedo dar el siguiente paso hacia la independencia
Frente a decisiones como la universidad, el trabajo o vivir más independiente, mi hijo se muestra inseguro y evita comprometerse.
Se parece a tu situación:
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Evita decidir sobre su futuro (estudios, trabajo, independencia).
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Le asusta fracasar al dar este siguiente paso.
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Le cuesta asumir responsabilidades de adulto.